lunes, noviembre 13, 2006

Parlamentarias

En estos últimos días de "entendimientos" partidistas y coaliciones reincidentes resulta interesante, más que ver hasta la saciedad las mismas caras de hace tres años (Montilla incluido, puesto que se encontraba en un segundo primerísimo plano en la negociación del Tripartit Parte I), realizar un zoom detallado de la composición del nuevo pleno del Parlament de Catalunya.

Ya sé que no voy a descubrir la sopa de ajo, pero durante toda esta campaña electoral me he dado cuenta que lo único que tiene de femenino la “política” es la propia palabra, y debe ser por una cuestión de justicia poética.

La paridad queda lejos de la realidad parlamentaria catalana que contará únicamente con 48 diputadas (el 35,36% del total). Bien es cierto que algo hemos avanzado, pero no me gustaría quedarme con la sensación que sólo avanzamos en el discurso y no en los hechos. Por partidos, la cosa queda de la siguiente manera: IC-V encabeza la lista con un 41,67% de mujeres entre sus diputados, seguida del PSC con 40,54%. El PP se queda con un 35,71%, mientras los partidos nacionalistas, CiU y ERC, están a la cola de la paridad ambos con un 33,34%. Por último, los recién llegados de Ciutadans no tienen ni una “ciutadana” entre sus parlamentarias.
Y, en realidad, si hablamos del conjunto parlamentario la paridad sale muy bien parada, porque si nos centramos en la individualidad de los candidatos (inútil utilizar /as porque no hay ni una candidata) el tanto por ciento resultante es del 0%.
Complicado panorama, parece que “la política” esté condenada a llevar siempre nombre de hombre.